Guardia Civil y Agentes del Medio Natural realizan inspecciones en busca de cebos envenenados en Valdefuentes (Cáceres)

 

  • Estas inspecciones se llevan a cabo en zonas donde han aparecido animales muertos con síntomas compatibles con envenenamiento
  • Durante una de las actuaciones en una explotación agropecuaria, se localizó un envase con Aldicarb, una sustancia prohibida en la Unión Europea desde 2003
26 de junio de 2026: Agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) de la Comandancia de Cáceres, en colaboración con Agentes del Medio Natural de la Junta de Extremadura y el Servicio Cinológico de la Unidad Central Operativa de Medio Ambiente de la Guardia Civil, han llevado a cabo una inspección conjunta en una zona del término municipal de Valdefuentes (Cáceres), donde previamente se habían detectado varios animales silvestres muertos con síntomas compatibles con un posible envenenamiento.


La actuación se enmarca dentro de las labores de vigilancia y control destinadas a prevenir el uso ilegal de venenos en el medio natural y a proteger la fauna silvestre. Para ello, se realizó un rastreo exhaustivo de la zona mediante perros especializados del Servicio Cinológico de la Guardia Civil, entrenados para la detección de cebos envenenados y cadáveres de animales.

Asimismo, agentes especializados del SEPRONA y Agentes del Medio Natural efectuaron inspecciones sobre el terreno, apoyados por el uso de drones para el reconocimiento aéreo de áreas de difícil acceso, tejados y otras zonas susceptibles de albergar sustancias o elementos relacionados con el uso de venenos.

Como resultado de las actuaciones, se inspeccionó una explotación agropecuaria próxima al lugar donde apareció el último ejemplar fallecido. En la misma se detectaron diversas irregularidades relacionadas con la tenencia de animales en la explotación y la posesión de medicamentos de uso veterinario sin la correspondiente prescripción obligatoria.

Los agentes localizaron, además, un envase que contenía Aldicarb, una sustancia altamente tóxica perteneciente a la familia de los carbamatos. Este insecticida-nematicida actúa provocando una sobreestimulación del sistema nervioso, pudiendo causar la muerte de los animales en pocos minutos. Además, presenta una elevada persistencia en el medio ambiente, con el consiguiente riesgo de contaminación de suelos y aguas.

Debido a su elevada peligrosidad para la fauna, el medio ambiente y la salud pública, esta sustancia dejó de estar autorizada para su uso agrícola en la Unión Europea en el año 2003, estando actualmente prohibida su comercialización y utilización.

Realizada la correspondiente inspección técnico-ocular, y la confección del acta de inspección, el responsable de la explotación fue informado de que las irregularidades detectadas serían puestas en conocimiento de la autoridad competente ante la posible comisión infracciones administrativas relacionadas con la normativa de sanidad vegetal, gestión de medicamentos veterinarios y tenencia de animales domésticos.

La localización e intervención de este producto ha permitido evitar su posible uso fraudulento y prevenir los daños que podría haber ocasionado tanto a la fauna silvestre como al entorno natural.

La Guardia Civil recuerda que el uso de cebos envenenados constituye una de las principales amenazas para la conservación de la fauna silvestre y anima a la ciudadanía a comunicar cualquier indicio o sospecha de utilización ilegal de venenos en el medio natural.